viernes, 7 de septiembre de 2012

Receta: Bizcocho de Lola (o de yogur)

Lo prometido es deuda; esta es la receta que uso prácticamente siempre en mis bizcochos. He probado alguna otra y no me quedan tan esponjosas ni tan suaves. Yo creo que es la mejor, pero para gustos los colores. 

Yo lo aprendí de mi suegra (que se llama Lola, de ahí el nombre del bizcocho), pero había escuchado la receta en mil sitios antes, aunque nunca me había salida o me había puesto a hacerlo. Yo os la dejo, y quien se anime, ya me contará...

Ingredientes:

  • 1 yogur de limón (si no es de limón, no pasa nada, sólo que el bizcocho tendrá un leve saborcillo a de lo que sea el yogur)
  • harina (tres medidas del vaso de yogur)
  • azúcar (dos medidas del vaso de yogur)
  • aceite (una medida del vaso de yogur)
  • 3 huevos grandes (4 si son pequeños)
  • una pizca de sal
  • 1 sobre de levadura
  • rayadura de limón (la parte amarilla, no la blanca)


Preparación:

La idea es mezclar todos los ingredientes para hacer la masa; yo lo hago por partes y me va bien. En ese caso, ¿para qué cambiar?

1) Echo el yogur en un bol; friego el vaso, echo el azúcar y mezclo bien.

2) Después echo  los huevos, y mezclo hasta que sea una pasta. Después añado la harina, la levadura, la sal y el limón y voy haciendo lo mismo, hasta tener una mezcla más o menos uniforme.
Para mezclar, muchas veces me ayudo de la batidora o incluso del turmix para que todo quede bien batido en incorporado. Nada de grumos o de pegotes, todo debe quedar como una crema.

3) Engraso un molde con mantequilla y le pongo harina haciendo una capa sobre la mantequilla; de esa manera evito que se pegue demasiado el bizcocho al molde y salga bien. La harina que sobre, quítala. Vierto la masa que acabas de hacer en el molde.

4) En un horno precalentado a 170º, pongo el molde unos 40 o 45 minutos. Para comprobar cómo va haciéndose, uso el truco de pincharlo aguja (o cuchillo o algo de metal) para ver si está cocido por dentro. Si la aguja sale manchada todavía no está; si ves que sale sin nada, o un poco húmeda, es momento de sacar el bizcocho del horno.
Y ya tienes tu bizcocho. No es tan difícil, la verdad, pero entiendo que te puedas desesperar porque no te sube. Durante años me pasó, hasta que tuvimos horno nuevo en casa y probé. Y subió. Menuda alegría ver tu bizcocho creciendo, y cómo huele toda la casa!